miércoles, 1 de enero de 2014

Reseña #3: No todos moriréis de Antonio Jareño

La primera del 2014 es una reseña súper atrasada que tenía :/

No todos moriréis de Antonio Jareño

    

Título: No todos moriréis
Autor: Antonio Jareño
Formato: E-book / 343 pág.
Editorial: Autopublicado
ISBN: - / 2012
Precio: 0,99 € en Amazon.com
Leído: 20 oct 2012 - 17 ene 2013



“No todos moriréis” es, de alguna manera, una novela diferente. La narración enlaza varias tramas simultáneas: el extraño apuñalamiento ocurrido delante de las cámaras de vigilancia de un banco, un cura de pueblo que encuentra una carta de un antecesor suyo escondida en una maleta, el dueño de una multinacional de productos cosméticos, interesado en encontrar al Judío Errante y con él el secreto de la inmortalidad… y un investigador privado, encargado de averiguar cuál es el "secreto supremo" que le ocultan a su cliente.
Así se pone en marcha un relato que nos conduce por el mundo de la investigación médica, pasando por las ideas visionarias del Premio Nobel Alexis Carrel y su amigo el aviador Lindbergh, las prisiones de la Alemania nazi o la fragilidad mediática del poder.
Una novela que va acelerando continuamente su paso sin dejar un respiro al lector.



No todos moriréis es: Suspenso, Misterio y Ansiedad. Ansiedad provocada por el suspenso de llegar a conocer el misterio que encierra la historia, creo que así resumo lo que me ha provocado esta historia.
                                                                                                         *judío errante según wikipedia*
Desde los espacios, hasta los personajes, Antonio Jareño ha sabido crear un mundo que mantiene atrapado al lector irremediablemente, deseando saber qué pasará a continuación y cómo se resolverá todo. Y en determinados momentos, cuando más campante se encuentra uno leyendo aparece un párrafo con una pista de aquellas que nos da vuelta todo el entramado que hasta ese momento veníamos armando en nuestra cabeza, nos provoca estar en un constante ir y venir con lo que creemos saber, lo que saben los personajes y lo que el autor nos va desvelando.

Los personajes están estupendamente creados, desde aquellos que vemos poco o en determinadas partes de la historia como Walter, A. J. Salmi, Andrew Jackson o Laura Marco, hasta aquellos que protagonizan todo la historia, como el padre Alonso, Andrés Suárez, Goran Eistenach, Magnus Ingaldsen o el escurridizo Judío Errante. Todos están tras la búsqueda de un secreto supremo, uno por el cual son capaces de hacer las cosas más impensadas, la inmortalidad.

La red que se construye a partir de datos históricos, religiosos y tecnológicos es inmensa, y dentro de ella se mueven nuestros protagonistas que van tras el descubrimiento de un misterio que tiene más de dos mil años. Esta red nos da que pensar, nos hace poner en funcionamiento y en uso esos pequeños conocimientos que podemos tener acumulados de nuestro vivir diario y que nos ayudan a que la historia aparezca ante nuestros ojos con una luz particular y que se torna en enteramente propia.

No todos moriréis es una novela que cada uno debería darse la oportunidad de descubrir párrafo a párrafo y capítulo a capítulo, tiene todos los ingredientes que hacen de una historia una Gran historia. El mundo que vemos tras las letras es uno que tranquilamente puede ser el nuestro, que tiene malos y buenos, deseos y fijaciones insanas, enseñamientos y bondad, paz y guerra, espera, sufrimiento y felicidad ante lo visto y conseguido.

Antonio Jareño, un autor y No todos moriréis, una historia, ambos para quitarse el sombrero, definitivamente buscaría uno para ponérmelo y luego quitármelo, recomendable al 100% para los amantes del suspenso y la intriga.



“Aunque aún hoy siento escalofríos y escribo con temblor las presentes letras ante lo inusitado y maravilloso del suceso, doy gracias al Altísimo por la merced que me ha hecho de conocer a estos sobrevivientes de los tiempos apostólicos, y firmo la presente para que cada vez que mi fe se vea sacudida por la duda, algo que me sucede a menudo conforme se acerca el día de mi muerte, haga memoria de este grupo de personas de las que dijo San Pablo en su primera epístola a los Corintios: Mirad, os revelo un misterio. No todos moriremos. 
Alabado sea Dios.” Pág. 28

“Al terminar de hacer la maleta, le pareció que la carta de los supuestos resucitados era sólo una excusa. Necesitaba salir de Yecla, mirarse a sí mismo desde otra perspectiva, quizá reencontrar su vocación; no lo sabía exactamente. Le costó convencer a don Eulogio, que no entendía de luchas interiores que no fueran las que se libran contra el pecado. Pero al fin lo había conseguido, disfrazándolo de peregrinación inaplazable. Todos los caminos llevan a Roma, pensó. Lo que todavía no sabía era a dónde le iba a llevar el viaje que estaba a punto de emprender.” Pág. 73

“Ese hombre existía. El “supremo secreto” estaba por fin al alcance de la mano. Lo que le había contado su abuelo no eran los delirios seniles de un anciano luchador. Ahora no albergaba ninguna duda: ese hombre estaba vivo en algún lugar del planeta, así que él se encargaría de encontrarlo. Y nadie más.” Pág. 97

“El amor es el vano deseo de que perdure en el tiempo un sentimiento que por su propia naturaleza es efímero y fugaz. Aceptar esa máxima era la clave de la felicidad sentimental, una filosofía de la existencia que desde luego no había descubierto él, pero que le venía como anillo al dedo. Carpe diem. Se sonrió al darse cuenta de que volvía a pensar en latín. Tempus fugit. Y él no quería perderse absolutamente nada. Sólo pretendía vivir la vida al máximo y dejar que fuera el tiempo quien se encargara de arruinarlo todo.” Pág. 107

“Rara combinación en una mujer. Y nunca hay que confiar en las coincidencias más de lo necesario. O como le había oído tantas veces decir a su abuelo, “Normalmente ocurren cosas normales, sólo extraordinariamente ocurren cosas extraordinarias”. Una frase con mucho sentido común, sobre todo para alguien que había tenido una vida tan fuera de lo normal como era el abuelo Danilo.” Pág. 116

“La fugacidad de la vida le añadía sabor, la avidez de lo escaso y lo pasajero, que hacía que uno disfrutara más de las cosas y de las personas, sabiendo que un día las perdería del todo y para siempre. Incluso recordaba haber leído en alguna parte una frase de Ortega sobre el tema: “La vida humana eterna sería insoportable. Cobra valor precisamente porque su brevedad la aprieta, densifica y hace compacta”.” Pág. 188

“— A lo largo de mi vida he visto mucha más crueldad de la que usted puede imaginar, Eistenach. Hombres y mujeres torturados, despedazados, comidos por las bestias y sometidos a toda la infamia que el hombre es capaz de desatar. Y fíjese. Todos, víctimas y verdugos, terminan muriendo. Antes o después. Ni la patria, ni el poder, ni la violencia garantizan la inmortalidad. 
— ¿Y para qué queremos la inmortalidad, después de todo? La vida en este mundo es lo más parecido al infierno, como usted mismo ha señalado. Prolongar ese infierno no sería más que otro acto sin sentido.
— Eso explica entonces que no me haya preguntado por mi longevidad. Creía que lo que le interesaba de mí tenía que ver con el Judío Errante.
— No me importa la inmortalidad, ya se lo he dicho. Sólo estoy aquí cumpliendo con mi trabajo.
— Ese es precisamente el problema, el mismo que su abuelo no quiso ver. El deber no nos da la vida, Goran. Sólo el perdón. Es el perdón el que nos hace nacer de nuevo. Usted es libre de pedirlo o no, de aceptarlo o rechazarlo. Pero, créame, no es ninguna casualidad que usted y yo estemos hablando en este momento, aquí, en mitad de la noche.” Pág. 331

 *No podía dejar de sacar fragmentos XD





El autor: Antonio Jareño es profesor de Filosofía en un instituto, nacido hace 52 años en Murcia. Casado y padre de cinco hijos, esta es su primera novela.
Antes había ganado algunos concursos de relatos breves, que lo animaron a dar el paso y escribir "No todos moriréis", una novela de aventuras y misterio que transcurre en distintas localizaciones de Europa y América.
Como ser humano con unos años ya a las espaldas, mi vida es una pequeña suma de vidas: la del niño, el mayor de siete hermanos, que nació a finales de 1959 en el hospital de la Cruz Roja de Murcia, a la del profesor de Filosofía en un I.E.S. de Yecla de la actualidad. Todo ello pasando por una infancia en Orihuela, estudios de Magisterio de vuelta a Murcia, servicio militar en la Armada en Cartagena, un año en el seminario, oposiciones a una Caja de Ahorros y al cuerpo de maestros, boda, hijos (cinco), destinos variados, más oposiciones (secundaria, Filosofía) y otras vicisitudes, la mayor parte de las cuales figuran en el archivo íntimo de la memoria.
La biografía literaria es bastante más corta. Me gusta mucho leer, así que un día me dije: ¿y por qué no escribir algo? De esta manera fueron surgiendo varios relatos cortos, a los que no les fue del todo mal entre los lectores, y que prepararon el camino del salto a la novela. Y aquí estamos.

-Datos sacados de su página http://www.antoniojareno.com/-


*Gracias al autor por el ejemplar

0 aleteos:

Publicar un comentario

Aquí no moderamos, puedes escribir lo que sea, pero hazlo con respeto. Y gracias por tus comentarios, porque ellos hacen al blog.

De ayuda: para enlazar: (a href="url a enlazar") titulo enlace (/a). Para escribir en negrita: (b) texto (/b). Para escribir en cursiva: (i)texto(/i). Sustituir ( ) por < >

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...